12 abril 2016

HOY NO CIRCULA; HOY NO CIRCULAS; HOY NO CIRCULAMOS; HOY NO CIRCULAN;…


El martes pasado empezó uno de los calvarios urbanos más horribles que ha experimentado el Ex D.F. y la zona conurbada con la aplicación del gobierno capitalino y federal de una extensión del famoso y nada popular Hoy no circula que durara del 05 de abril al 30 de junio.

Pero si no fuera poco esto, el miércoles pasado se realizó un doble Hoy no circula, que puso más saturado que nunca el transporte público y la vialidad en las arterias de la ciudad, la gente no hizo más que sufrirle y de quejarse incluido su amado Uber que haciendo uso de la oferta y la demanda realizo una tarifa dinámica que a muchos no les pareció… y ahora el gobierno de la ciudad tomara cartas en el asunto.

Esto es la consecuencia de más de 15 años de postergar un proyecto ambiental y vehicular eficiente que nos hubiera evitado todos estos días y los que vienen de calvario para quienes tenemos que salir a la ciudad es todo un peregrinaje, prácticamente todos los transeúntes pasamos la mayor parte del día en el transporte generando estrés ida y vuelta acumulando la estrés laboral o escolar y en consecuencia haciéndonos más intolerables a todo y a todos.

El Premio Nobel de Química Mario Molina había hecho una amplia investigación de la situación de la ciudad y la zona metropolitana concluyendo con varias soluciones posibles para mermar el problema, de las cuales tanto gobierno capitalino como federal solo tomaron el Hoy no circula explotándola de todas formas, con el único argumento de que el transporte privado es el principal generador de emisiones.

Muchos analistas y expertos en la materia están de acuerdo que no es una buena solución, se necesita un proyecto concreto, real y practico pero al parecer ambos gobiernos se les hace fácil el desastre y friéguese la ciudadanía. Pero también la sociedad no es una monedita de oro y la víctima, también hemos contribuido a esta catástrofe ambiental, en primer lugar con nuestra nula cultura vial, tanto peatón como conductores somos la causa de muchos congestionamientos,  producto del egoísmo y demencia de varios catres del volante privados y concesionados, súmenle a esos cretinos ciclistas (varios de ellos , no todos) que se sienten cogidos por dios y que por tanto creen  que toda la ciudad es suya y pobre de ti si les reclamas porque invadan zonas para transporte y de peatón porque eres un mortal enemigo del transporte alternativo.

Los peatones, si también nosotros contribuimos a la cuota del calvario invadiendo zonas que no nos corresponden, la necedad de no obedecer las señales y semáforos que nos protegen, ya ni digamos de no usar los puentes peatonales solo por la flojera o las prisas, mejor los perros callejeros valoran sus vidas que los que somos seres disque pensantes.

Pero al parecer no habrá una pronta solución real a esto, y luego que estamos en temporada electorera, todos los protagonistas políticos y responsables de que mejore la vialidad y el ambiente de la ciudad y su zona conurbada harán de esta situación su oasis demagógico y proselitista en cara al 2018, total arreglar este caos puede esperar otros 15 años más.







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